Tres elementos de la Pascua—Parte 2

La Pascua/Semana Santa es la ordenanza más alta dada a la humanidad, y el significado oculto de las antiguas estatutos contenidas en él es casi desconocido hoy. La debida comprensión y apropiación de la Santa Cena que tuvo lugar la noche en que los hijos de Israel fueron milagrosamente emancipados de Egipto demuestra cómo esta celebración sagrada desata la furia y el poder de Dios contra las fuerzas de las tinieblas, mientras que al mismo tiempo reviste al pueblo de Dios con el derramamiento de toda la bondad de Dios sobre ellos. Los participantes de la Pascua/Comunión fueron bendecidos con plata y oro, todos fueron sanados divinamente y recibieron el título de propiedad de la tierra de la leche y la miel. ~ “Hirió de muerte a todos los primogénitos en su tierra, Las primicias de toda su fuerza. Los sacó con plata y oro; Y no hubo en sus tribus enfermo” (Salmos 105.36,37).

La Iglesia y la Pascua

El hecho de no comprender los significados divinos revelados en la Pascua le ha robado a la Iglesia su gloria y poder y la ha dejado ciega, desnuda1 y, lo peor de todo, impotente contra un enemigo brutal que saquea su casa y destruye a sus hijos. Si hay algo que la Iglesia necesita más ahora que en cualquier otro momento de los últimos 2000 años de la historia de la iglesia, es levantarse en el poder y asestar un golpe espiritual decisivo a Satanás y sus cohortes. Fue la promulgación de la Pascua lo que literalmente destruyó al Faraón, el malvado rey de Egipto, y a todo su ejército en el Antiguo Testamento, y fue la Comunión el primer paso que Jesús dio hacia la cruz que desató la fuerza bruta de Dios, destruyendo para siempre. Lucifer y las legiones de la oscuridad, mientras que al mismo tiempo asegura el destino eterno de todos los que sigan los pasos de Cristo. ~ “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo” (Hebreos 2.14).

El último día

Vemos que de acuerdo con la ordenanza divina, Jesús instituyó la Comunión exactamente en medio de la fiesta de la Pascua ortodoxa en el mismo día en que fue crucificado. No hay revelación de la cruz más elevada y precisa que la que se revela en la comunión. Debe recordarse que el día judío comienza en el crepúsculo, a diferencia de Occidente, donde el día griego comienza a la medianoche. Desde el primer capítulo de la Biblia, Dios ha dejado en claro que el día no comienza al amanecer, sino al ponerse el sol de la tarde, al atardecer. Leemos la definición de Dios de día y noche en el primer capítulo de la Biblia. ~ “Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día” (Génesis 1.5). Este fue el primer y último día, el primer día de la creación y el último día de la vida y el ministerio terrenal del Señor de 33 años.

El destino de Lucifer sellado

El primer paso que Jesús dio el día que llevó nuestra cruz fue celebrar la Pascua/Comunión, y en medio de la Pascua el Mesías inauguró la Comunión, la versión del Nuevo Testamento de la Pascua. Es ampliamente aceptado que el momento de la Comunión en medio de la Pascua demuestra que los dos eventos son uno. Son dos codificaciones similares de un mismo evento. No se puede exagerar la importancia monumental de lo que hizo Jesús la noche en que fue traicionado. La sagrada Fiesta de la Pascua/Comunión es la ordenanza más alta de Dios dada entre los hombres, y su práctica comunica nada menos que el poder, la sabiduría y la majestad de la Cruz del Calvario y la Resurrección de entre los muertos, que es el epítome y el clímax del poder de Dios contra el mal. ~ “Alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la …supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero” (Efesios 1.18-21).

Pascua y Comunión

El segundo de los tres elementos de la Pascua es el pan sin levadura. El Maestro constituyó el primer servicio de Comunión con pan sin levadura. Sabemos que esto es cierto porque la fiesta de la Pascua se come bajo estricto orden2 con pan sin levadura. La palabra de Dios nos revela que el significado espiritual del pan sin levadura es “doctrina pura” o predicación y enseñanza del Nuevo Testamento sin adulterar. La ceguera de la Iglesia moderna que ha producido; según la Biblia, debilidad, enfermedad,3 y muerte; es producto de la incomprensión e ignorancia del mandamiento de Dios, que dicta que la verdadera Comunión solo se puede celebrar4 con pan sin levadura en el reino espiritual. ~ “Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán” (Éxodo 12.8).

1Corintios 5:7

Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.

Notas

  1. Apocalipsis 3.17
  2. Éxodo 12.8
  3. 2 Corintios 11.30
  4. Éxodo 12.8

© L. Jonathan Blais 2021 Todos los derechos reservados. Escritura tomada de la La Santa Biblia Reina Valera© 1960. Usado con permiso.

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